Tiene como base el cultivo de plantas sin utilizar el suelo, de forma que las raíces de las mismas se encuentren suspendidas en un soporte inerte (grava, arena, turba) En general, un control preciso de la nutrición de las plantas, que crecen en los cultivos sin suelo, favorece un mayor rendimiento y una mejora cualitativa de los productos, pero ésto no significa necesariamente que el rendimiento en los cultivos tradicionales sean muy inferior.
En condiciones naturales, el suelo actúa como reserva de nutrientes minerales, pero el suelo en sí no es esencial para que la planta crezca. Cuando los nutrientes minerales de la tierra se disuelven en agua, las raíces de la planta son capaces de absorberlos. Cuando los nutrientes minerales son introducidos dentro del suministro de agua de la planta, ya no se requiere el suelo para que la planta prospere.
En general, un control preciso de la nutrición de las plantas, que crecen en los cultivos sin suelo, favorece un mayor rendimiento y una mejora cualitativa de los productos, pero ésto no significa necesariamente que el rendimiento en los cultivos tradicionales sean muy inferior.
Otra de las ventajas de estos cultivos es la posibilidad de controlar el pH de la disolución nutritiva, de acuerdo con los requerimientos óptimos del cultivo y de las condiciones ambientales. La ventaja de los cultivos sin suelo se encuentra en la facilidad para emplear técnicas de irrigación con un consumo moderado del agua, como en el caso de los hidropónicos puros donde las raíces de las plantas están sumergidas en la disolución nutritiva, o empleando la subírrigación en los sustratos. Ofrece una alternativa única, ya que se puede aprovechar el espacio de estos suelos no productivos con la posibilidad de duplicar e incluso triplicar el número de cosechas por año.
En cuanto a sus inconvenientes, los cultivos sin suelo requieren inversiones más altas que las necesarias para los cultivos convencionales. Es necesario tener conocimiento sobre la nutrición esencial de las plantas, factores que influyen en su crecimiento, química elemental, familiaridad con los sistemas de control, etc. En los sistemas cerrados, si se declara una infección, todas las plantas de la instalación resultarían infectadas.
Bibliografía:
El síndrome de descompresión se manifiesta como un dolor de las articulaciones, entumecimiento, parálisis y otros síntomas provocados por la liberación del gas disuelto en los tejidos, el cual forma burbujas después que el buceador haya ascendido a la superficie. Se caracteriza por la aparición de pequeñas burbujas e inflamación a nivel subcutáneo, pero el síntoma inequívoco es la aparición de un fortísimo dolor, que afecta a diversas partes del cuerpo. Ciertas regiones corporales pueden sufrir parálisis transitoria y en ocasiones se producen lesiones permanentes e incluso la muerte.
El síndrome de descompresión puede ocurrir a cualquier individuo con un largo tiempo de inmersión a profundidades mayores de unos nueve metros.
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